Luego me ocupo de mí
¿Y si vuelve a pasar?
No puedo dejar de darle vueltas
Tengo que poder con todo
Hay demasiado pidiendo tu atención.
¿Cómo estás tú en medio de todo esto?
Cuando tu cabeza sigue incluso al parar, te exiges demasiado o la preocupación por alguien ocupa todo, tú también necesitas un espacio. Te acompaño online, con mindfulness y gestión emocional, para escucharte y practicar otras formas de responder en tu día a día.
Me cuesta desconectar y sigo dándole vueltas.
Me preocupa cómo está y me cuesta desconectar de esa preocupación.
Me exijo tanto que nunca parece suficiente.
Solo sé que no quiero seguir sintiéndome así.
Hay días en los que no ocurre nada extraordinario y, aun así, terminas agotada.
Le das vueltas a una conversación. Te cuesta parar. Dices que sí cuando querías decir que no. Estás pendiente de todos y tú te vas quedando para después.
Yo trabajo desde ahí: desde lo que te está pasando de verdad.
Te metes en la cama y tu cabeza decide repasar el día entero.
Dices que sí casi automáticamente… y después piensas: «¿Por qué he vuelto a decir que sí?»
Estás para todo el mundo. Pero cuando te preguntan cómo estás tú, no sabes muy bien qué responder.
Aquí no vas a encontrar fórmulas para convertirte en otra persona. Vamos a mirar lo que ya está pasando: cómo te hablas, qué haces en automático, qué estás sosteniendo y qué necesitas de verdad.
A veces el cambio empieza ahí: no haciendo más, sino estando más presente en tu propia vida.
Hacer una pausa para reconocer cómo estás y qué necesitas en este momento.
Reconocer cómo te hablas, qué te está pesando y qué necesitas atender.
Decidir qué quieres hacer con lo que has visto, en lugar de reaccionar en automático.
Porque tampoco estás igual todos los días.
A veces necesitas parar.
A veces entender qué te está pasando.
A veces escucharte.
Y a veces, simplemente necesitas que alguien te acompañe a aclarar qué necesitas.