APRENDE A VALORARTE

Quizá no te hablas mal todo el tiempo. Pero sí hay momentos en los que te exiges, te corriges o te dejas para después sin darte mucha cuenta.

Puede que seas una persona comprensiva con los demás. Que sepas escuchar. Que perdones errores. Que entiendas que no siempre se puede con todo.

Pero… ¿haces lo mismo contigo?

No hace falta que respondas ahora.

Hay una forma bastante sencilla de empezar a observarlo.

No es un diagnóstico ni una evaluación psicológica. Son 12 preguntas para observar cómo te estás tratando últimamente.

¿Te suena alguna de estas frases?

No hace falta que te identifiques con todas. Basta con reconocer una para empezar a observar cómo te estás tratando.

"Debería poder con esto"

"Tampoco he hecho para tanto"

"Podría haberlo hecho mejor"

"Primero soluciono lo de los demás y luego ya..."

Quizá no te falte valor. Quizá llevas demasiado tiempo mirando solo lo que te falta.

Cuando miras desde ahí, hay partes de ti que dejan de entrar en la fotografía.

Hablas contigo todos los días

Conviene cuidar esa conversación

Porque además no hay botón de silenciar. 😉

APRENDER A VALORARTE

No se trata de convencerte de que eres una persona maravillosa. Se trata de aprender a mirarte con más justicia.

Ni de pensar en positivo todo el tiempo. Se trata de reconocer cómo te hablas, cómo te exiges y cuánto espacio te das para equivocarte, descansar o necesitar algo.

Aprender a valorarte es un cuaderno de 4 semanas, acompañado de audios, para observar todo esto con calma y llevarlo a situaciones reales de tu día a día.

Incluye
4 semanas de propuestas y ejercicios • audios de acompañamiento • prácticas para llevar a tu día a día

No necesitas tenerlo todo claro. Solo un lugar por donde empezar.

Y ese sitio puede empezar con algo tan sencillo como parar un momento y preguntarte:

Puedes empezar con tres preguntas sencillas: parar, escucharte y elegir con un poco más de claridad.

PARAR • ¿Qué estoy sintiendo ahora?

ESCUCHARTE • ¿Qué estoy sosteniendo?

ELEGIR • ¿Qué necesito ahora?

A veces, una buena pregunta cambia la manera de mirar lo que te está pasando.

No hace falta que llegues con las respuestas. Podemos empezar por lo que hoy te pesa, te ocupa o simplemente quieres mirar de otra manera.

Y si no sabes por dónde empezar, podemos empezar por ahí